Amb aquest bloc vull retre homenatge a Domingo Mulà, rapsode “per afició”, que ens ha delectat al llarg de molts anys, recitant poesies, però per davant de tot, per ser com és, una persona magnífica.

Crec que els homenatges cal fer-los en vida, hem de saber agrair a la gent que ens fa feliç i donar-los-hi les gràcies cada dia, si cal. M’ha semblat una manera d’expressar el meu agraïment, per l’esforç, si , aquest que diu que ha fet amb tantes ganes, però que a la fi, ha estat un treball de molts anys. M’agradaria que tanta feina no fos per res, vull que tot el món, conegui al nostre estimat Domingo, i dic nostre, perquè, els que el coneixem, cadascú a la seva manera, se l’ha fet una mica seu. Les seves poesies han colpit als nostres cors i ens ha fet gaudir de tants moments feliços, que qualsevol regal és poc per tornar-li el què ens ha donat.

Ara, aquí i en qualsevol lloc, podrem escoltar aquestes poesies que recita amb tanta passió.

Gràcies Domingo, un cop més.

Sincerament,

Anna

diumenge, 31 de gener de 2010

Mi compañero

MI COMPAÑERO de RAFAEL DE LEÓN



La mujer que yo quería
con otro la he visto hablá
aunque me cuesta la via
no habrán de verme llorar.

Vivan los cantes bonitos,
viva la gente morena
que con un tango de cae
le hace un entierro
a sus penas
Viva el vino de San Lucas
y el aguardiente de mora
me emborracho y no echo a cuenta
de si el corazón me llora.

Dolerme?… bueno, que zi me duele
que me falte su querer
pero trinco siete gordas
y echa vino montañes.

Vamos, vamos , talento
y privà no hay duca que
a mi me levante el gallo
yo, no he llorao ni ziquiera
la muerte de mi caballo

Ai que caballo ma bueno
que planta mas zeñorona
tomaba café con leche
lo mismo que una prezona

En pelo, me lo montaba
na de zilla ni de espuela
pero hombre,
si cuando chico
iba conmigo a la escuela.

Me pego un dia el maestro
por no zabé geografia
y el potro le dio dos cozes
que lo trasladó pa turquia.

Cuando el tifu
que ni un pelo fartó
pa que me muriera
no había quien lo arrancara
de junto a mi cabecera
siempre juntos
como hermanos.

Era igualico que yo,
que importaba que
tuviera cuatro patas
y yo dó.

La orejilla de punta
los ojos como candiles
a cuarenta y ziete legua
divisaba los civiles
a la vista de un tricornio
bueno, se bebía las distancias
cuando nos daban el: “yartó”,
ya estaba el caballo en francia
y si estaba yo ispeccionando
los corrales de gallina
me avisaba en un relincho
“tu titi, tu, que viene la vesina”.

Y como yo pretendiera
de amores a una serrana
vamo que s’arrodillaba
el caballo debajo de su ventana
ah que caballo mas noble
que compañero mas fino
pues, pues no lo lloro,
no, me bebo las lagrimas en el vino
que vengan las negras ducas
que poco me importa a mi
con el vino de San Lucas
yo, me yarto de reir.

Un domingo fui a los toros
que tarde ma divertida
viendo al niño de boluyo
la indama que tenia,
ar picaor de reserva
le acertaron tres tomates
que la chaquetilla verde,
se la pusieron granate.

Sinvergüenza, picatoste
vamo al toro, a picar
y el me dijo: es el caballo
que no quiere caminar.

Mira, el caballo,
si el caballo
el compañerito mio
que yo estaba de dando vose
y el m’habia conosio
los gitanos que m’han vendió
pa darme muerte en la arena
defiéndeme compañero
apárame en mi vejez
que el toro,
el toro me está mirando
y yo, no me puedo valer.

En la raíz de mis huesos
sentí un temblor de agonía
el toro en aquel instante
como un rayo lo embestía
yo quise arrojarme
salvarlo, de aquella muerte certera
y alguien me dijo:
“venga a la cama
y a dormir la borrachera!”

Juez divino, dios del cielo
dale a esta gente un castigo
que se arrejunta por miles
pa asesinarme un amigo.

Una mujer, desde arriba
le echo al caballo una rosa,
“ya tiene entierro con flores
que Dios te lo pague hermosa”.

Ze quedo como un guiñapo
muerto allí junto al estribo
pero yo, yo como soy hombre
me divierto bebo y vivo
vino fresco, venga pronto
dame vino de la parma
que esta de cuerpo presente
mi compañero del alma.

“que se siente i que se acalle
vamó porque chilla ese guasón?”
porque ese torito negro
me ha partido el corason
por eso brindo y no lloro
la muerte de mi caballo
aquel que murió en los toros
en una tarde de mayo.

Ai, como quieres que suspire
por farta de tu querer,
si he visto morir a un hermano
y ya, ya ni me acuerdo de el.